Estrategia Digital
Ideas e inspiración de nuestro equipo sobre Estrategia Digital.

Ser emprendedor no es sencillo. Más allá de los conocimientos técnicos, ser emprendedor es una combinación de varios aspectos y actitudes. Nadie sabe la fórmula del éxito y cada proyecto que emprendas tendrá características diferentes. En esta breve guía pretendemos recoger varios puntos que responden al mínimo común denominador y que han sido extraídos del conocimiento de varios emprendedores e inversores, ordenados en 12 aspectos clave y aplicado un filtro de sentido común para que pueda serte de utilidad.
En los últimos tiempos parece que ser emprendedor es una opción profesional en auge. Ya sea debido a factores coyunturales como la crisis económica que genera desempleo y oferta de personal cualificado, las nuevas oportunidades de negocio que surgen de la capacidad tecnológica o de servicios, factores personales como la posibilidad de trabajar en lo que a uno le gusta y ser su propio jefe, e incluso factores sociales como la popularización de muchos emprendedores de éxito como cánones a seguir, ha hecho de todo ello un caldo de cultivo de emprendedores. Incluso ser emprendedor empieza a tener una etiqueta de “status”.
A pesar de que para el 92% de los emprendedores españoles, nuestro país no es un lugar apropiado para emprender, vemos que es un fenómeno que se extiende a lo largo de toda la geografía española. También es cierto que este incremento de actividad emprendedora no es sinónimo de éxito. La mayoría de startups están en fase inicial (semilla), tal y como muestra el último estudio de “StartUp Genome”, y el capital inversor en España parece estar en decadencia.
Volviendo a la base de todo, el centro de la actividad emprendedora reside en el propio emprendedor. Si ser emprendedor no es sencillo, intentar definir qué es un emprendedor y cómo logra su éxito es tarea prácticamente imposible. La emprendeduría es un universo de excepciones que no permite comparaciones.
Desde Smartbrand, fruto de nuestra experiencia con startups y de nuestra propia naturaleza de emprendedores, hemos intentado recoger el conocimiento que permita definir un mínimo común denominador de los aspectos y actitudes clave (no hablamos de conocimientos técnicos), y una pizca de sentido común que permitan ayudar al emprendedor en su travesía.
En esta guía de consejos para emprender hemos intentado ordenar los aspectos clave en distintos escenarios de desarrollo, desde la propia génesis del emprendedor y sus motivaciones, el proceso continuo de aprendizaje, la generación de las ideas y su escaso valor si no hay ejecución, pasando por el día a día del emprendedor, la creación de un equipo fuerte y la relación entre los fundadores, hasta llegar a estadios más avanzados donde el emprendedor se enfrenta a “black days”, debe sobreponer el miedo al riesgo y ser capaz de levantar inversión de terceros.
Nadie sabe la fórmula del éxito y cada proyecto que emprendas tendrá características diferentes. Esperamos que estas recomendaciones, consejos y citas que hemos preparado para ti sean de tu interés, y sobretodo, de tu provecho.

Fruto de la experiencia de algunos de los miembros de Smartbrand en el desarrollo de negocio internacional, en este post recogemos una serie de recomendaciones eminentemente pragmáticas y basadas en realidades vividas en primera persona, que puedan permitir a tu empresa afrontar con éxito una potencial estrategia de crecimiento internacional.
El pasado 23 de Febrero, Barcelona Activa me invitó como experto de internacionalización en Silicon Valley a participar como mentor en un foro dirigido a empresas interesadas en salir al exterior. Dentro del evento habían expertos de distintos mercados como Brasil y China, así como organismos públicos como el ICEX y la Cambra de Comerç de Barcelona. Aquí os paso un breve video (en catalán) del acto:
Durante el evento tuve la oportunidad de atender a una decena de empresas y emprendedores, no todos vinculados con el mundo de la tecnología, ni con intención prioritaria de atacar el mercado estadounidense, pero sí con un marcado interés (o desesperación por la recesión que sufre el mercado nacional) en conocer las distintas vías de acceso a un mercado internacional.
Fueron empresas de distintos sectores (servicios online, productos de gran consumo, agencias, exportación de producto nacional, etc.), pero intentando resumir las recomendaciones que les pude ofrecer, serían: “analizar”, “pensar” y “ejecutar”, pero siempre en este orden. A modo más detallado, éstas serían las pautas:
1) Antes de dar el salto, debes conocer MUY BIEN tus fortalezas y debilidades, así como las oportunidades y amenazas de acceder a un nuevo mercado. Esta fase de análisis es imprescindible. Soñar es posible, ¡cierto!, pero mejor si lo hacemos después de hacer este ejercicio de estudio. Instituciones como ICEX ofrecen expediciones comerciales a distintos mercados, y pueden ser una buena vía para palpar in situ la casuística de cada región. También es recomendable hablar directamente con empresas y personas que han dado el salto, tanto si han tenido éxito como si han fracasado; e incluso de sectores distintos al de la empresa, así como hablar con asesores que te permitan calibrar mejor los posibles procesos legales y mercantiles.
2) Una vez dimensionado el atractivo y capacidad del salto, es el momento de definir una estrategia clara de acceso, contemplando las posibilidades, de menos arriesgadas a más venturosas: ¿Entrar a través de un partner distribuidor que conozca el mercado y ya tenga establecido los canales de comercialización? ¿Contratar una empresa de acompañamiento que me facilite el aterrizaje y me permita adquirir habilidades de negocio propias de la región? ¿Abrir una delegación en la nueva región, formada por personal (responsable de desarrollo de negocio y/o director de ventas) contratado allí? ¿Buscar financiación que me dote de capacidad para poder llevar a cabo inversiones en el extranjero? ¿Irme directamente y probar la aventura? ¿Hablo el idioma de la región?
3) Todo lo anterior debe ejecutarse en base al roadmap estratégico dibujado previamente. En este tercer estadio las empresas deben tener presente cuestiones como: ¿Hasta que nivel de decisión estoy dispuesto a delegar en el nuevo mercado? ¿Hace falta adaptar mi producto, mi servicio, mi estructura de precios? ¿La localización de la comunicación está siendo efectiva? ¿Están funcionando los canales de distribución? ¿Cómo va el pipeline comercial? ¿Se alcanzan los hitos establecidos? ¿Qué planes contingentes tengo y cuándo debo desplegarlos? ¿Existen algunas sinergias o problemas similares entre las regiones donde estoy presente? Como regla de oro recomendamos firmemente que la monitorización y el seguimiento en los nuevos mercados se realice con una persistencia diaria total, especialmente en los primeros seis meses.
Último consejo: Evitar el “Escalation of Commitment”, concepto que hace unos años me explicó el profesor Adam Galinsky: la apuesta personal puede acarrear un despilfarro irracional y desmesurado. Aunque sea un sueño salir al exterior, si un mercado no funciona, debe llegar un momento en el que decidas cerrar la delegación.
Nuestra experiencia vivida en primera persona por algunos de los miembros de Smartbrand, como es el caso de Iñigo Flores y mío, nos permite poder ser pragmáticos al plantear una estrategia de internacionalización, especialmente para empresas de carácter tecnológico y con una idea de establecerse en Silicon Valley. Lo hemos disfrutado y lo hemos sufrido. Por eso sabemos de que hablamos y nunca es nuestra pretensión generar expectativas injustificadas a empresas que quieren dar el salto. Es posible, pero hay que sabe hacerlo.
El resumen mensual de Social Media que necesitas.
Una newsletter con contenido útil, sin relleno. Cada mes en tu bandeja de entrada.